¿ Cuáles son y para qué sirven ?

Aparatos que se utilizan en Fisioterapia


Como apoyo al tratamiento, siempre que el Profesional así lo considere oportuno, se utilizan diversos aparatos con la finalidad siempre de complementar y facilitar al Paciente una mejora notable.
En FISIOEDEN, disponemos de la última tecnología, de la que ahora hacemos un breve repaso.

Lámpara de Infrarrojos


Su efecto es el de proyectar radiación calorífica en una zona determinada, con los beneficios que ello comporta. Se suele emplear para calentar la zona afectada antes de la realización del masaje.
Al igual que otras fuentes de calor, provoca analgesia y tiene acción descontracturante.
El procedimiento de uso es muy simple, la lámpara debe colocarse a una distancia estimada de 1 metro respecto de la zona a tratar, aunque dependerá siempre de la intensidad del foco. La sensación que debe producir ha de ser confortable, evitando en cualquier caso aplicaciones excesivas que provoquen quemaduras, lo cuál no suele ser habitual.
Sus propiedades curativas son muy limitadas, es un equivalente a la manta eléctrica, alivia el dolor, pero no lo cura. Sólo actúa de forma superficial.

Microondas


Este aparato que genera calor en zonas más profundas, presenta mayor complejidad. Su intensidad es regulable en función del tejido a tratar. Esta contraindicado en pacientes con prótesis, marcapasos, embarazadas, por motivo de su funcionamiento intrínseco, al ser un sistema que transmite un tipo de ondas que recalientan los metales.
Principalmente calor. A diferencia de la radiación infrarroja, la sensación superficial suele ser de un calor suave, y sus efectos se perciben en zonas más internas de los tejidos siendo directamente proporcionales a su intensidad.
Es una ayuda muy eficaz en la recuperación de lesiones, especialmente en las contracturas.Se suele aplicar durante intervalos de tiempo de entre 7 y 15 minutos.

Tens


Es uno de los aparatos más empleados presentándose, al igual que los demás, en diferentes modelos. Su comercialización y amplia distribución, lo convierte en un elemento muy común, pero suele producir utilizaciones incorrectas por parte de los usuarios no profesionales. Como se ha citado, la enorme cantidad de modelos y precios, puede confundir al usuario, al existir enormes diferencias dependiendo del aparato elegido.
Provoca una sensación de hormigueo, un ligero calambre. Actúa sobre las fibras nerviosas que tiene nuestro cuerpo para transmitir la sensación de dolor, inhibiendo esa sensación molesta. Un aparato de gama alta puede resultar muy útil para tratar el dolor de una zona determinada, siendo sin embargo sus efectos muy reducidos en caso de elegir un modelo de gama baja. Su función principal es la de analgesia de dolor.
Por sus características el tiempo de empleo puede ser casi ilimitado, aunque si se extiende demasiado, se va perdiendo la sensación de hormigueo. El tiempo de empleo varia según las características de la lesión, pudiendo llegar desde 3-4 horas, hasta tenerlo puesto toda una noche.

Ultrasonidos


Es un aparato que produce vibraciones mecánicas, las cuales se propagan únicamente por un medio sólido o líquido. Se trata de un tipo de corriente que tiene la capacidad de actuar en profundidad.
Sus dos acciones principales son: antiinflamatoria y antiálgica.
Para su aplicación se precisa de un medio que transmita la onda entre el cabezal del aparato y la piel.
Se suele emplear un gel específico para este tipo de aplicaciones y, también existe la posibilidad de la aplicación en medio acuático, gracias a la capacidad del agua de transmitir con facilidad este tipo de vibraciones.
El tiempo de aplicación es variable lo normal es entre 4 y 10 minutos.

Corrientes interferenciales


Es un aparato cuyo principio es más complejo que los anteriores basándose en el principio de despolarización de la fibra nerviosa.
Sus dos acciones principales son: antiinflamatoria y antiálgica.
Efectos:
1) Reestructuración en los desequilibrios de tipo circulatorio.
2) Procesos de recuperación postraumática: contusiones; esguinces; luxaciones….
3) Analgesia.
4) Lucha contra la atrofia muscular
Se necesita un aparato específico capaz de producir este tipo de ondas, siendo su coste muy elevado en relación a los anteriormente presentados. Los tiempos de tratamiento oscilan según la patología a tratar, siendo la media de 10 a 20 minutos.

Láser


La bio-estimulación láser produce una marcada acción anti-inflamatoria, anti-edematosa y analgésica y, por tanto, se utiliza ampliamente en lesiones osteo-músculo-tendinosoligamentoso y en la inflamación de las estructuras nerviosas, donde se mejora significativamente la sintomatología dolorosa y la limitación funcional (potenciada por la sucesiva movilización). Estas afecciones agudas desaparecen más rápidamente con el tratamiento de laserterapia.
Además, este tratamiento produce una estimulación en los mecanismos y procesos naturales de regeneración de los tejidos y, por tanto, influye positivamente en la evolución de las artropatías degenerativas. Las afecciones crónicas requieren un tratamiento más prolongado y es aconsejable iniciar la terapia láser lo antes posible.